jueves, 23 de julio de 2009

Federico Díaz-Granados en Totalmanik, Cuetzalan


Telares de diferentes partes del mundo, cobijan una hermosa sala en donde escuchamos al poeta, entre otros temas, hablarnos sobre la historia y literatura colombiana, el fin de semana del 18 y 19 de julio de 2009.

La hermosa iglesia románica dedicada a San Francisco de Asís, en el centro de Cuetzalan.

Desayuno en el Centro de Desarrollo Sustentable Totalmanik, organización dirigida por Henry Zandman, un joven francés, a la derecha en la foto, quien ejemplifica la eficiencia, carisma y sensibilidad que debiera tener todo ejecutivo. A la izquierda, el colombiano Federico Diaz-Granados, quien nos regaló su presencia llena de poesía y conocimiento con un dejo de tristeza.



Yo, afortunada de ser rodeada por estos brazos que le sirven para escribir cosas tan bellas
como:

Hospedaje de paso

Nunca he conocido a los inquilinos de mi vida.
No he sabido cuándo salen, cuándo entran,
en qué estación desconocida descansan sus miserias.
Las mujeres han salido de este cuerpo a los portazos
quejándose de mi tristeza,
en algunas temporadas se han quejado de humedad
de mucho frío, de algún extraño moho en la alacena.

Se marchan siempre sin pagar los inquilinos de mi vida
y el patio queda nuevamente solo
en este hotel de paso donde siempre es de noche.